viernes, 4 de enero de 2019

Concurso Iberoamericano de Fotografía Móvil "Calendario Ambiental de Imágenes de la naturaleza Iberoamericana"

Selfies "Naturaleza y yo" 

Concurso Iberoamericano de Fotografía Móvil

Concurso Iberoamericano de Fotografía Móvil "Calendario Ambiental de Imágenes de la naturaleza Iberoamericana"
Con el propósito de despertar el aprecio por la naturaleza siendo captada desde los dispositivos móviles de los niños y jóvenes iberoamericanos y ser mostrada al mundo las maravillas de la naturaleza I Congreso Iberoamericano de Docentes y la Red Académica “La Telaraña de la Ciencia”


"Imágenes Naturaleza"

Concurso Iberoamericano de Fotografía Móvil


jueves, 3 de enero de 2019

Calendario Ambiental "Imágenes de la Naturaleza"

Percepción de la naturaleza desde los móviles de niños y jóvenes de Iberoamérica


11 de diciembre de 2018

José Heber De León Monzón. Cd. Hidalgo, Suchiate, Chiapas, México. CBTa 60. IBERCIENCIA. Comunidad de Educadores por la Cultura Científica (CEEC).

La vocación por las ciencias puede venir desde aquellas acciones que despierte la curiosidad y el aprecio por el entorno natural que nos rodea, haber convocado a niños y jóvenes de Iberoamérica a captar con sus dispositivos móviles cualquier manifestación de la naturaleza que impactara sus sentidos, puede ser un ejemplo de un pretexto pedagógico para atraer la atención al maravilloso mundo de las ciencias biológicas.

Una enorme satisfacción haber recibido en tan sólo 45 días, cerca de 1200 fotografías tomadas con dispositivos móviles de niños y jóvenes en 14 diferentes países iberoamericanos para el Concurso Iberoamericano de Fotografía Móvil “Calendario Ambiental de Imágenes de la Naturaleza Iberoamericana”, conmemorando sólo 20 fechas alusivas, que además aglutinó el trabajo colaborativo de docentes miembros de nuestra red de docentes de Iberoamérica, la contribución de profesionales de la fotografía y de educadores ambientales quienes fungieron como jurado; los resultados superaron en mucho las expectativas del proyecto.

Es sorprendente la respuesta de los niños y jóvenes de Iberoamérica ante tal convocatoria así como ardua pero motivante la enorme labor de los miembros del jurado para seleccionar la mejor toma por fecha conmemorativa entre muchas de gran calidad –en palabras del mismo jurado-, siendo evidente lo anterior en la siguiente tabla:

Día conmemorativo
Selfie Infantil
Imagen Infantil
Selfie Juvenil
Imagen Juvenil
Día Mundial de las Aves Migratorias
-
3
-
1
Día Mundial de los Humedales
3
3
4
9
Día Mundial de la Vida Silvestre
6
12
5
38
Día Internacional de Acción por los Ríos
6
11
10
29
Día de los Bosques
22
20
42
61
Día de la Tierra
11
15
30
89
Día Mundial de la Biodiversidad
7
17
13
52
Día Mundial del Medio Ambiente
59
68
73
140
Día Mundial de los Océanos
5
4
6
49
Día Mundial contra la Desertificación y la Sequía
2
1
2
9
Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico
-
2
1
2
Día Internacional de la Conservación del Suelo
-
3
-
10
Día Internacional para la Defensa del Ecosistema Manglar
1
1
2
3
Día Internacional de las Poblaciones Indígenas
2
6
1
12
Día Internacional de Protección de la Capa de Ozono
1
2
-
12
Día Mundial del Hábitat
6
6
11
16
Día Mundial de la Alimentación.
-
3
1
1
Día Mundial de las Ciudades
1
1
3
22
Día Mundial del Suelo
-
1
6
9
Día Internacional de las Montañas
9
14
24
56
Totales
141
193
234
620
Gran total
1188

Los niños y jóvenes participantes provenientes de los siguientes países: Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos de América, México, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela; destacando la amplia participación de niños y jóvenes de ecuatorianos.

Es majestuoso el trabajo colaborativo que desarrollamos el grupo de aliados de este proyecto, pero que nos ha dejado una gran satisfacción de ser el eslabón que cristaliza la inspiración de los cientos de niños y jóvenes iberoamericanos, promoviendo en ellos valorar el arte como manifestación de la belleza, la expresión de ideas, sensaciones y emociones. Con la finalidad de dar constancia de ello se planteó una serie de interrogantes a este grupo de personas, que me permito parafrasear a continuación:
  • ¿Qué valores humanos consideras se logró fomentar en los niños y jóvenes participantes?
 “Siempre he dicho que la fotografía te enseña a mirar de un modo que la gente normal no mira. En este sentido, el valor de la fotografía en los niños, es que miran con mucha más sensibilidad a las personas y el ambiente que les rodea. Aprender a que los objetos y las personas tienen un ángulo que se ha de encontrar cuando se mira a través de una lente, y se aprende a respetar el espacio tanto de las personas, como de los objetos.” En adición desarrollar sensibilidad y respeto hacia el medio ambiente… solidaridad y compromiso ambiental, fomentando el concepto de sostenibilidad.

“Las imágenes dicen más que mil palabras dijo alguien muy sabio, y es por eso que esa frase impacto en tantas mentes. Una imagen puede tener tanta potencia que perdura en el tiempo y en el imaginario de las personas. Al analizar las enviadas por estos niños y jóvenes de toda Iberoamérica sentí que transmitían respeto, fraternidad, empatía, alegría, en un abrazo invisible que los unía y nos unía”
  • Si a ustedes en la niñez o adolescencia les hubiera llegado una convocatoria como esta ¿hubieran decidido participar?
“Seguramente lo hubiera hecho. Siempre de pequeño me gustaba participar en concursos de dibujos, anualidades. Cuando era niño la fotografía era una afición cara, muy cara. Por suerte las nuevas tecnologías han democratizado la fotografía que está al alcance de casi todos, como en mi niñez era el papel y los lápices de colores.”

“Sin duda hubiera participado por la pasión que siento por la fotografía. Al recorrer lugares que me llevan al tema específico del certamen, la sensibilidad hacia cada característica de nuestra Tierra presente como sequía, ozono y otros junto a sus partes como ríos, humedales, el tema de océano… hubiera aparecido indudablemente, que hoy me pregunto porque no fui Bióloga Marina.” 
“He participado desde muy niña en concursos de fotografía, impulsada por mis padres, quienes siempre me decían: "no participes para ganar, sino para ser parte de una comunidad que de otro modo, no conoce tu trabajo". Además uno debe iniciar muy joven a desarrollar el talento, así que iniciar desde niños hace muy bien.”
“Por supuesto que sí, aunque en aquella época la accesibilidad con que se cuenta hoy al registrar imágenes, almacenarlas procesarlas eran impensable, inimaginable. Seguramente antes de enviar las producciones los participantes han realizado varias, las han elegido, compartido con sus seres queridos y eso ha generado sinergia no solo en ellos sino en su entorno.”

  • ¿Qué impacto hubiese tenido en la decisión de tu vocación profesional?
“Participar en un concurso de esta naturaleza significa abrir los ojos al mundo que nos rodea esperando encontrar ese encuadre especial que realce lo que queremos conservar. Es no ir con los ojos cerrados y el llevar los ojos, los sentidos abiertos lo que hace es que podamos descubrir y eso se acerca a profesiones como las de científico natural o social cuyo objetivo es incrementar el conocimiento a través de sus descubrimientos. En resumen mentalidad investigadora y artística.”

“Como ya lo exprese, estoy segura, porque al trabajar en medio ambiente, específicamente en Océano, me pregunto siempre por qué no fui Bióloga Marina.”
“Bueno, no soy fotógrafo profesional, pero sigo amando la fotografía naturalista, ese es mi talento, aun cuando no se relaciona con mi profesión, la fotografía me enseñó a ser muy paciente y a aceptar que a veces, solo tenemos una oportunidad para tomar una buena foto, o para hacer algo grande en nuestra profesión, así que creo que me ha aportado mucho a nivel profesional y personal.”

  • Si tuvieras la oportunidad de enviar un mensaje a cada uno de los participantes ¿cuáles serían tus palabras para todos esos niños y jóvenes de los países de Iberoamérica?
“Cada uno de ustedes por el hecho de participar en este concurso significan para mí, la esperanza de nuestro planeta. Cada fotografía, sin excepción, provocó en mí un sentimiento de emoción y de alegría, porque detrás de ella había un niño, una niña, unos jóvenes que ponían su esfuerzo en mostrar una cualidad de nuestra Naturaleza. Mis respetos sinceros a todos ustedes.”

“Mis palabras para estos jóvenes y niños que, las imágenes captadas en las fotografías están evidenciando el vínculo y compromiso con la naturaleza. Arte natural con imágenes que cuentan la realidad de sus entornos cercanos, haciendo posible transformar creativamente, disfrutando la acción de usar los dispositivos y las TIC”
“Elijo palabras como Admiración por la capacidad que han tenido de sorprendernos con sus interpretaciones y Felicitaciones por el entusiasmo y el Compromiso ante el Ambiente que es el futuro”
“Desde sus espacio, sus ciudad o sus pueblo han enviado una imagen, esa imagen llegará a miles de profesores quienes las acercarán a sus aulas para compartir con otros niños y jóvenes de toda Iberoamérica”
“Dentro de muchos años este mundo estará regido por sus generaciones. Ojalá el mensaje que ahora proyectas logre impactar en las generaciones actuales para que las generaciones futuras ya no deban preocuparse tanto en pensar en la siguiente… habrás logrado revertir los cambios malos y reforzar los buenos para hacer de la Tierra un lugar en que todos habitemos y al cuidemos como se merece y necesita”

“!Nunca dejes de intentar lo que deseas! ¡Sigue construyendo tu talento y has que la gente mire lo que haces, porque la mejor fotografía es la próxima que vas a tomar.”


Agradecimientos:
  • En primer lugar a la Naturaleza Iberoamericana por maravillar al mundo con su monumental belleza ¡Gracias Planeta Tierra! Y bien vendría lograr una recopilación mundial desde los dispositivos móviles de niños y jóvenes de todas las latitudes.
  • A los padres de los niños y jóvenes participantes y al invaluable apoyo a todos esos docentes anónimos que los motivaron a participar enviando su mejor toma fotográfica
  • A todos los participantes por los derechos concedidos de sus fotografías que fueron en primera instancia observadas por el jurado y de las seleccionadas para su publicación.
  • Al trabajo colaborativo de los miembros del jurado Vivian Minnaard, Laura Dorado (Argentina); Valeria Gauna (Argentina–México); Nereyda Vite, José Izquierdo, Benjamín Barrera, Dasha Horita, María Laura Vivas, Diana Zendejo, José Antonio López (México), Alma Dzib-Godin (USA–México), Alejandra Planet Sepúlveda (Chile).

Palabras clave:

miércoles, 3 de octubre de 2018

La lucha por abatir el desperdicio de alimentos en México


19 de septiembre de 2018

Un análisis del consumo de alimentos cuantificó por primera vez la magnitud del desperdicio en México: al año se pierden 20.4 millones de toneladas de comida, equivalentes a 34 por ciento de la producción nacional.


En materia económica, el impacto se contabilizó en más de 400 mil millones de pesos al año, equivalentes a más de dos veces de los presupuestos anuales de la Sagarpa y la Sedesol.

Desde diversas ópticas, científicos y organizaciones buscan alternativas para hacer frente a esta problemática que, de evitarse en los niveles de su cadena, podría ser la respuesta a los 50.8 millones de mexicanos que a la fecha no pueden adquirir lo mínimo indispensable para vivir.



Por Ana Luisa Guerrero Ciudad de México. (Agencia Informativa Conacyt).- A sus tres años, Juan Alfredo conoce a la perfección lo que es el hambre. Al igual que sus cinco hermanos, solo come una vez al día y no lo hace en casa, sino en un comedor comunitario al que acuden de lunes a viernes.

Viven en la comunidad San Juan Tlihuaca, en Villa Nicolás Romero, y forman parte del 6.6 por ciento de la población en pobreza extrema que habita en este municipio del Estado de México, como lo identificó el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) en 2010. 

Por tres pesos, estos niños se llevan a la boca un plato de sopa, arroz o frijoles, un guisado y agua de frutas. Si no fuera por el Comedor de la Caridad —auspiciado por una orden religiosa de franciscanos—, difícilmente probarían alimentos diariamente.

La realidad de Juan Alfredo es una constante en el país. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto en los Hogares (ENIGH), en 2016 casi la tercera parte de las familias mexicanas tuvieron dificultades para satisfacer sus necesidades alimentarias. De ellas, en 28 por ciento hubo una niña, niño o adolescente que comió menos de lo que debía; mientras que en estados como Tabasco, Oaxaca, Michoacán, Guerrero y Sinaloa la proporción fue mayor.

Estos indicadores del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) muestran que 42.2 por ciento de los hogares mexicanos dijo haber tenido preocupación de que la comida se les acabara, mientras que en 11.8 por ciento se quedaron sin comer.

La alimentación es uno de los principales problemas que enfrenta la humanidad. A nivel mundial, 815 millones de personas padecen hambre, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).

En contraste, en el planeta se producen alimentos que serían suficientes para alimentar al total de la población mundial, pero la pérdida y desperdicio representan casi una tercera parte de la comida que se produce, equivalente a mil 300 millones de toneladas, de acuerdo con datos de la FAO; ello, a pesar de que disminuir el hambre es uno de los retos de la Agenda 2030 a la que se han comprometido los miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

En países desarrollados de Europa, así como Estados Unidos, Japón, China o Australia, el mayor desperdicio de alimentos se da en la distribución y, particularmente en el consumidor, debido a que compra más de lo que puede comer. Mientras que en naciones con ingresos bajos, la pérdida se presenta en todos los eslabones de la cadena debido a la falta de infraestructura, tecnologías obsoletas y carencia de recursos para invertir en la producción.

desperdicio alimentos mundial03México, desperdicio que lacera

Si en el país se frenara la pérdida de alimentos en los diferentes niveles de la cadena, los 50.8 millones de mexicanos que a la fecha no pueden adquirir lo mínimo indispensable para vivir, tendrían comida en su mesa todos los días.
Fuente: Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).


Un análisis del consumo de alimentos dentro y fuera de los hogares cuantificó por primera vez la magnitud del desperdicio en México. Se contabilizó la pérdida de 20.4 millones de toneladas de comida al año, equivalentes a 34 por ciento de la producción nacional, explica el doctor Genaro Aguilar Gutiérrez, investigador de la Escuela Superior de Economía del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y quien fuera secretario del Grupo Técnico de Pérdidas y Mermas de Alimentos, encargado de realizar esta medición.

“Cuando empezamos a ver la disponibilidad de alimentos, nos dimos cuenta que hay alimentos suficientes para alimentar a toda la población y que hay manera de tenerlos disponibles adecuadamente; sin embargo, una gran parte de la producción se pierde”, dice a la Agencia Informativa Conacyt. 

El estudio —realizado en coordinación con la Secretaría de Desarrollo Social— consistió en la aplicación de un modelo matemático utilizando tres variables: cuánto de la producción nacional se exporta, cuánto se importa y cuánto se consume en el país. 
Para ello, utilizaron datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos en los Hogares, de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y la Secretaría de Economía.

Financiado por la convocatoria de Proyectos de Desarrollo Científico para Atender Problemas Nacionales, del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), se identificó que si se reúnen esos alimentos desperdiciados, sería posible entregar semanalmente a las familias más pobres una canasta alimentaria integrada de cuatro kilogramos de carne, 3.8 kilos de pollo, 16 litros de leche, 15 kilos de tortillas y dos kilogramos de mango, con los cuales esas personas podrían salir de la categoría de pobreza alimentaria.
El investigador nacional destaca, además, el impacto medioambiental que trae consigo el desperdicio, ya que se generan emisiones de dióxido de carbono (CO2) innecesarias y que pueden ser equivalentes a las emisiones anuales de casi 15 millones de automóviles, aproximadamente los vehículos que circulan en los estados de México, Jalisco, Nuevo León y la Ciudad de México.

En tanto que se pierden recursos naturales como agua y suelo, al producir alimentos que terminarán en la basura. 
“Si se ataca el problema del desperdicio de alimentos, al mismo tiempo se está cumpliendo con uno de los Objetivos del Desarrollo Sostenible 2030, de impactar menos en las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera”, añade. 

En materia económica, el impacto se contabilizó en más de 400 mil millones de pesos al año, equivalentes a más de dos veces de los presupuestos anuales de la Sagarpa y la Sedesol.

Generar cadenas de ayuda

Factores de perdida de alimentos02En la década de los 80, prevalecía la idea de que era necesario producir más para alimentar a la población mundial que crecía; sin embargo, en los últimos años se detectaron las dramáticas cantidades de desperdicio, las cuales serían suficientes para todos los habitantes del planeta. 

La FAO considera como desperdicio todos los alimentos destinados al aprovechamiento humano y que, al final, no son consumidos por la población; y va desde las pérdidas de grandes volúmenes en el campo, en el almacenamiento o traslado, hasta rechazar los que a la vista no son atractivos porque presentan un golpe o una manchita; más aún, aquellos que mantenemos en casa y terminamos tirándolos porque se echan a perder.


En todo el mundo se han tejido múltiples iniciativas enfocadas en acabar con esta situación; los bancos de alimentos son una de ellas. Su labor es rescatar comida y entregarla a la población vulnerable.

La asociación Bancos de Alimentos de México (BAMX) reúne más de 50 bancos en casi todos los estados del país con el propósito de contribuir a erradicar el hambre y la desnutrición. Rescatan alimentos en toda la cadena de valor, desde los campos agrícolas, las centrales de abasto, tiendas de autoservicio, la manufactura, restaurantes y hoteles.

A través de convenios con donadores nacionales y locales, y por medio de una infraestructura logística, distribuyen alimentos perecederos y no perecederos a los bancos afiliados.

Almendra Ortiz Tirado, gerente de Proyectos de BAMX, detalla a la Agencia Informativa Conacyt que atienden a población rural y urbana, aunque por el tipo de alimentos que recolectan (periodo de vida corta) se destinan mayoritariamente a poblaciones cercanas, aunque en estados como el de México, Chihuahua y Puebla se llevan a comunidades indígenas asentadas en la sierra, debido a que cuentan con rutas y logística eficientes.
“El año antepasado rescatamos más de 104 mil toneladas de alimentos a nivel nacional, de los cuales 55 por ciento correspondió a frutas y verduras, que beneficia a 1.2 millones de personas constantemente. Los alimentos los obtenemos por medio de convenios con más de cinco mil 200 instituciones. Los alimentos se llevan a escuelas, orfanatos, centros de rehabilitación y asociaciones”, detalla.

Se trata de un esfuerzo nacional con 20 años de experiencia, pero también hay iniciativas que buscan impactar a nivel local. Tal es el caso de un grupo de estudiantes y egresados del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) que desarrolló la plataforma denominada Sí Comparto, que vincula bases de datos de hoteles, restaurantes o comedores industriales con los alimentos que disponen para donar, a fin de hacerlos llegar a asociaciones civiles que los entreguen a comunidades necesitadas.

bancos alimentos01Imagen: Bancos de Alimentos de México.“La plataforma se alimenta de dos bancos de información: por una parte los restaurantes, comercios o cualquier proveedor que quiera donar alimento, y por otro las asociaciones civiles y las personas que requieren el alimento. Nosotros somos el canal que los conecta”, explica Carolina González Franco, egresada de la carrera de diseño del ITESO.


Esta iniciativa se suma al programa Jalisco Sin Hambre que integra los esfuerzos del ITESO, del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (Ciatej), del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), campus Guadalajara, así como diversas instancias de gobierno y bancos de alimentos de la entidad para apoyar a 120 mil personas que viven en situación de inseguridad alimentaria.

El proyecto es financiado por fondos mixtos entre el Conacyt y gobierno del estado de Jalisco; y en la parte académica, el trabajo se centra en generar un modelo integral que haga más eficientes los procesos en la logística de acopio, almacenamiento, conservación y distribución, acompañados de sistemas de información georreferenciada.

El Ciatej fue el encargado de instalar una planta procesadora que aproveche los excedentes de las frutas y hortalizas que manejan los bancos de alimentos, convirtiéndolos en purés y concentrados sin conservadores, para darles mayor vida de anaquel y facilitar su distribución en la entidad, que tiene alrededor de un millón de personas en inseguridad alimentaria.

Aprovechar los alimentos 

Las frutas son el alimento más desperdiciado en el planeta. De acuerdo con la FAO, mil 300 millones de toneladas se desperdician anualmente, equivalente a 44 por ciento de la producción. Los tubérculos, los cereales y la leche también representan altos niveles de despilfarro.
¿Cómo lograr el aprovechamiento de ciertos alimentos? Académicos del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) trabajan en potenciar el consumo de la calabacita zucchini, también conocida como italiana, y del maíz amarillo.

Buscan fortificar ambos alimentos para, a partir de ellos, producir una pasta que pueda comercializarse como un producto similar a aquellas a base de trigo.

En 2017, México produjo 550 mil 410 toneladas de calabacita italiana, siendo Sonora el principal productor con más de 180 mil toneladas, según indicadores de la Sagarhpa (del estado de Sonora). 

tenedor alimentosIlustración: Ana Ofelia Yáñez.Sin embargo, una parte considerable de esta producción se destina como alimento para el ganado o en la basura, debido a que su tamaño no cumple con los estándares de exportación a Estados Unidos o porque su precio se tasa por debajo y no es redituable su venta.


Preocupados por el desperdicio, los productores se acercaron al CIAD para encontrar una estrategia de aprovechamiento. La doctora Luz del Carmen Montoya Ballesteros, investigadora del CIAD, explica que actualmente trabajan en la caracterización del producto para analizar sus propiedades y compuestos activos. 
Lo que se busca es crear una pasta fortificada con una variedad de maíz amarillo que desarrollan en el INIFAP, debido a que este tiene gran contenido de proteínas y aminoácidos.

“En el país se requieren alimentos bajos en grasa, con menos calorías y que sean libres de gluten. Las pastas que se producen a partir de la harina de trigo son uno de los alimentos más consumidos en México, pero contienen gluten. La calabacita zucchini tiene fibra, acido ascórbico, compuestos fenólicos, carotenoides, luteína, y se puede incursionar para obtener una pasta enriquecida”, dice a la Agencia Informativa Conacyt.
Esta iniciativa contribuiría a resolver el problema del desperdicio, pues de acuerdo con los propios productores, más de 30 por ciento de la producción no es consumida.

Optimizar los cultivos

Difícilmente, una cadena de producción de alimentos carecerá de mermas; sin embargo, la tecnología e innovación en cada uno de los procesos contribuye a que sea menor. 

Investigadores del Instituto de Biotecnología (IBt), del Instituto de Investigaciones Biomédicas y del Instituto de Ciencias Físicas, todos ellos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), así como del Colegio de Postgraduados y del Fideicomiso Asociado a Agricultura del Banco de México, desarrollaron con éxito un invernadero inteligente que maximiza la producción de hortalizas, minimiza el uso de agua y fertilizantes y casi no utiliza pesticidas sintéticos.

Con el uso de tecnologías se mantiene el control ambiental del invernadero, pues cuenta con cortinillas de malla-sombra que se abren y cierran automáticamente, para que el nivel de insolación sea el adecuado; tiene ventiladores y una pared que humidifica el aire y con ello se puede controlar la temperatura y la humedad relativa.

Además, por medio un sistema de fertirriego vía computadora, se proporcionan los nutrimentos que requiere el cultivo de forma programada.

bancos alimentos03Imagen: Bancos de Alimentos de México.Este proyecto piloto produce hasta 450 toneladas de jitomate por hectárea, cuando de forma convencional se producen entre 225 y 300 toneladas; y reduce sensiblemente los costos de producción de pasar de 7.60 pesos por kilogramo a 4.30 pesos. Adicionalmente, con este proceso se reduce hasta 30 litros de agua para producir un kilogramo de jitomate.

“En la parte biológica, el objetivo es generar alta productividad pero con la característica de que sean productos inocuos, es decir, que no tengan residuos de pesticidas sintéticos. En el caso de fertilizante, sustituimos una buena parte con un biofertilizante, el Maxifert (...) que fija nitrógeno del aire y que permite reducir la aplicación de fertilizantes”, detalla el doctor Enrique Galindo Fentanes, investigador del IBt.

Adicionalmente, el investigador explica que en lugar de utilizar fungicidas sintéticos, se utilizó Fungifree AB, un biofungicida desarrollado en el Instituto de Biotecnología con el que lograron la ausencia de enfermedades ocasionadas por hongos fitopatógenos que afectan el jitomate.

Con tecnologías e innovaciones de este tipo es posible hacer más eficientes los procesos en el cultivo y favorecer el aprovechamiento de los productos, ya que “permite al agricultor tener mayor precisión en las fechas de corte y al adelantar la germinación, puede generar más cultivos y moverse de forma más conveniente en el mercado”, destaca el investigador nacional.

Así se tiene mejor control de los alimentos y se evita el desperdicio, tanto en los eslabones de la cadena de producción, distribución y comercialización, hasta su aprovechamiento en los hogares.

Alimentar a toda la población mundial es un reto enorme. Sin embargo, las sinergias entre ciencia, tecnología, trabajo gubernamental e iniciativas sociales pueden contribuir al propósito de acabar con la alarmante cifra de 815 millones de personas en situación de hambre.

En México, cada vez más se suman acciones para que los avances científicos y tecnológicos tengan un impacto en la población más desprotegida. A nivel local y en su círculo cercano, cada uno puede contribuir a ello, para evitar que más familias como la de Juan Alfredo, vivan con la incertidumbre de qué comerán hoy.
Palabras clave:

Disponible en la Comunidad de Educadores por la Cultura Científica: https://www.oei.es/historico/divulgacioncientifica/?La-lucha-por-abatir-el-desperdicio-de-alimentos-en-Mexico

Educación STEAM: Una reflexión desde la enseñanza de la química


M. Sc. Raquel Villafrades Torres. Bucaramanga, Colombia. Universidad Pontificia Bolivariana. 

IBERCIENCIA: Comunidad de Educadores para la Cultura Científica.


En esta nota de divulgación se presentan una serie de reflexiones sobre tres metodologías activas: Indagación en el aula, Aprendizaje basado en Problemas y Flipped Classroom que pueden orientar los procesos de enseñanza y aprendizaje de la química bajo el enfoque educativo STEAM.



Frente a los grandes cambios tecnológicos y sociales que ha traído el nuevo siglo uno de los enfoques educativos que ha tomado mayor relevancia es el STEAM el cual tiene como objetivo establecer conexiones entre las ciencias, matemáticas, tecnología, ingeniería y las artes para solucionar problemas en entornos reales de manera creativa y colaborativa.

Ochoa, L y otros (2018) expresan que para América Latina y el Caribe existe el desafío de implementar la educación STEAM si se tiene en cuenta que el desempeño de los jóvenes latinoamericanos en el área de ciencias y la inversión en innovación y desarrollo es menor que en otras regiones del mundo, además, el número de científicos e ingenieros es muy bajo en proporción a la economía y población de nuestros países.
En el contexto nacional, Colombia se ha acercado a este enfoque a través de estrategias como el programa “Todos a aprender 2.0” cuyo propósito es acompañar y formar a los docentes para transformar sus prácticas educativas, la implementación de la jornada única con el objetivo de aumentar el tiempo dedicado a las actividades pedagógicas al interior del establecimiento educativo para fortalecer las competencias básicas y ciudadanas de los estudiantes, mejorar la calidad de las instituciones educativas (Ley 1753, 2015) además de fortalecer las áreas de matemáticas, ciencias, lenguaje e inglés y la producción de recursos para el aula. Asimismo, el programa gubernamental “Ondas” de apoyo para el fomento de la Ciencia, la Tecnología y la Investigación (CT + I) realiza acompañamiento a las instituciones de educación para fortalecer la investigación y la integración de prácticas STEM en el aula (Quiceno, 2018).
A pesar de los esfuerzos, aún incipientes, se sigue evidenciando dificultades de los educandos, que ingresan a la educación superior, en las áreas de ciencias y matemáticas. En el caso de química existen dificultades asociadas al carácter evolutivo de las teorías y modelos, los diversos tipos de representación del lenguaje químico y la existencia de diferentes niveles de descripción: macroscópico, microscópico y simbólico, entre otras (Caamaño, 2014).
Ruíz, F. (2017) señala la importancia de usar metodologías activas como Flipped Classroom y Aprendizaje Basado en Problemas, ABP, en el marco del aprendizaje STEAM. Ochoa, L y otros (2018) optan por el uso de indagación en el aula como estrategia de acercamiento a los contextos científicos que hacen parte de las áreas STEAM pues la indagación permite identificar problemas del contexto, usar evidencia científica para explicarlos y aportar en la resolución de estos.
Conviene distinguir que las metodologías mencionadas se consideran activas pues en ellas es el educando el centro del proceso de aprendizaje, además promueven el aprendizaje significativo y la formación de personas más críticas y creativas.

Desde la didáctica de las ciencias Santiváñez (2017) reporta que, para el ABP, una vez planteado el problema se sugiere la ejecución de los siguientes pasos:
  • La formulación de preguntas y explicaciones provisorias.
  • La selección, recolección y organización de los datos.
  • La interpretación de la información seleccionada.
  • El diseño y la realización de investigaciones y/o experiencias.
  • La comunicación de los resultados y conclusiones.
Ochoa, L y otros (2018) manifiestan que los ocho aspectos que se consideran claves para implementar un ambiente de aprendizaje basado en la indagación bajo el enfoque STEAM, en la enseñanza ciencias, son:
  • Organizar el ambiente de aprendizaje en cuanto a espacio, mobiliario y materiales.
  • Alentar el trabajo colaborativo en grupos, preferiblemente, de tres a cinco estudiantes cuidando la representación de género.
  • Realizar preguntas problematizadoras entendidas como aquellas que incitan a una respuesta basada en las ideas de los educandos más que en respuestas concretas sobre el problema a resolver.
  • Usar las ideas y experiencias previas de los estudiantes.
  • Ayudarlos a desarrollar y usar habilidades científicas relacionadas con los problemas de indagación, las cuales incluyen el saber cómo se construye el conocimiento científico y las actitudes hacia la ciencia.
  • Sostener discusiones, facilitando la interacción entre ellos.
  • Guiar el registro de los estudiantes de diversas formas incluyendo observaciones, datos, comparaciones y evidencias que den soporte a las conclusiones.
  • Usar la evaluación para apoyar el aprendizaje, preferiblemente de tipo formativo.
De igual modo, la metodología Flipped Classroom genera el empoderamiento de los alumnos al hacerlos responsables de su proceso de aprendizaje promoviendo un cambio de actitud hacia los contenidos y las clases (Aldana y Arévalo, 2018), condición necesaria en el marco del enfoque STEAM pues los mismos autores describen que es preciso el cambio en los modelos tradicionales de enseñanza para generar una mayor conexión con el contexto, una comunicación más fluida y conseguir que el educando, al reconocerse como sujeto activo, le encuentre un significado y un sentido a las acciones educativas.

Referencias:
  • Aldana, M. W. y Arévalo, J. A. (septiembre de 2018). Cambiando paradigmas educativos en las ciencias experimentales a través del empoderamiento de los educandos [Publicación en un foro online]. Recuperado de: https://tinyurl.com/y9rsanbv
  • Caamaño, A. (2014). La enseñanza y el aprendizaje de la química. En M. P. Jiménez (coord.). Enseñar ciencias. Barcelona: Editorial Graó.
  • Ministerio de Educación Nacional (2015). Ley 1753 de 2015. Recuperado de https://www.mineducacion.gov.co/1759/articles-352626_recurso_1.pdf
  • Ochoa, L. A., Valenzuela, A., Estela, D., Márquez, F. (2018). La indagación como estrategia para la educación STEAM. Organización de Estados Americanos. Disponible en: https://tinyurl.com/y9ptbgsl
  • Quiceno, J. F. (2017). Condiciones para la implementación de Ambientes de Aprendizaje STEM, en Instituciones Oficiales de la Ciudad de Medellín, Caso I.E Monseñor Gerardo Valencia Cano (tesis de maestría). Universidad EAFIT, Medellín, Colombia. Recuperado de: https://tinyurl.com/y8sc8zt4
  • Ruíz, F. (2017). Diseño de proyectos STEAM a partir del currículum actual de Educación Primaria utilizando Aprendizaje Basado en Problemas, Aprendizaje Cooperativo, Flipped Classroom y Robótica Educativa (tesis doctoral). Universidad CEU Cardenal Herrera, Valencia, España. Recuperado de: http://dspace.ceu.es/handle/10637/8739
  • Santiváñez, V. (2017). Didáctica en la enseñanza de las ciencias naturales. Bogotá: Ediciones de la U.
Palabras clave:

Disponible en la Comunidad de Educadores por la Cultura Científica de la OEI en https://www.oei.es/historico/divulgacioncientifica/?Educacion-STEAM-Una-reflexion-desde-la-ensenanza-de-la-quimica 

martes, 7 de agosto de 2018

Narrativas docentes para una educación para la Agenda 2030. Documento IBERCIENCIA No. 6

En el Hilo de Ariadna... Intervención académica para la mediación de la lectura a través de los materiales del CECC - OEI.

4 de agosto de 2018

Documentos de Trabajo de IBERCIENCIA Nº 6

Varios Autores miembros de la Comunidad de Educadores para la Cultura Científica.

Hace algo más de un año Dagoberto Ramírez Alarcón, profesor de Estado de Chile, nos compartía un texto que titulaba: "Desde el entorno personal y la realidad regional/global a la autorrealizacion: IBERCIENCIA, el hilo de Ariadna" y una profesora española, pocos meses después no compartía su artículo "La felicidad de dar". Con ese marco hemos querido recoger en este documento casi 30 trabajos de otros tantos miembros de la Comunidad. Ahora que el mundo tiene una ventana de esperanza para ser más justo y solidario con la Agenda 2030 y sus ODS su lectura nos ayudará, sin duda, a hacerlos más viables.


Una Comunidad con varias señas de identidad pero en las que destaca la de ser medio para que el profesorado tome la palabra y narre sus ideas, proyectos y ambiciones. En realidad son gigantes a cuyos hombros podremos ver más lejos.

Presentación

En julio de 2009 arrancaban dos proyectos unidos por un interés común: la cultura científica. Se trataba de tener un espacio desde el que poder apoyar la ciencia en Iberoamérica por medio de la divulgación científica.
La primera de las partes era el desarrollo de un portal de noticias de ciencia en la que se difundiera la ciencia de origen iberoamericano y la segunda la preparación de unos materiales didácticos en la que se aprovecharán la información de prensa sobre ciencia con unas propuestas de trabajo en el aula.

El trabajo con los profesores se inició con un curso en el que participaban 1.400 de casi todos los países iberoamericanos atendidos por un amplio equipo de tutores coordinado desde la Universidad de Oviedo. Las tareas consistían en la aplicación de esos materiales y la elaboración de un informe del trabajo realizado en el aula. Solo en los 6 meses que duro el curso las cifras eran formidables. El material había sido usado por cientos de miles de estudiantes y las observaciones de los docentes y las opiniones de los alumnos permitieron validar la estrategia usada.

Cuando se acaban de cumplir 9 años de existencia de la Comunidad ya son más de 5.000 los docentes que se han adherido y el banco de materiales superan los 400 con el nombre de Contenedores para Cultura Científica.

Pero hubo un hecho singular en 2012. Una docente de Jujuy hacia un llamamiento a los demás miembros de la Comunidad para unirse en un trabajo colaborativo con sus estudiantes que consistía en investigar en cada localidad el tratamiento de los residuos en cada una de las ciudades. 27 profesores y casi 1.000 estudiantes participaron en el proyecto que al finalizar meses más tarde nos mandaban un informe global en el que de manera destacada figuraba el dar a conocer al mundo educativo iberoamericano la experiencia realizada.
Aquello fue un punto de inflexión en el proyecto ya que, aunque se continuaba con el portal IBERDIVULGA y con la entrega de nuevos materiales para los Contenedores, se añadió la creación de una sección, a la que llamamos Comunidad, en el portal con textos producidos por los miembros de la Comunidad de Educadores para la Cultura Científica.

Hoy podemos afirmar que el 90% de los días del año se publica un texto que ha sido escrito y desarrollado por un docente. Ya son más de 2.500 las piezas que han sido publicadas y a través de ellas conocemos mucho mejor la realidad de las aulas iberoamericanas.

Aunque hay de diversos tipos desde entrevistas a amplios reportajes tienen un valor singular aquella en las que se narran experiencia de aula.

En este Documento de IBERCIENCIA les presentamos 20 trabajos (un poco más extensos a los que remiten para IBERDIVULGA) que empieza con uno titulado La Felicidad de Dar de Azucena Hernández de la Universidad de Valladolid y del que rescatamos un párrafo que simboliza este trabajo: “En un mundo de obsolescencia programada, de usar y tirar, de competencia y competición, un período de tiempo como éste tiene que ser festejado, valorado, reconocido y considerado feliz. No sólo por los que escriben, coordinan, sufragan y promueven si no por los miles de personas que a lo largo de mucho más de un lustro leen, comentan, usan, reinterpretan, difunden o reflexionan sobre las ideas, propuestas, artículos, materiales, link, tecnologías o sugerencias que entre todas y todos nos vamos regalando para abrir caminos en Iberoamérica que vivencien la Cultura Científica. Así llegando a más personas, lugares, mentes, colectividades ojalá que seamos capaces de buscar y crear, cambios, desapariciones y apariciones, de sociedades más sostenibles, justas y transformadoras.”

El documento se cierra con un extenso trabajo de Dagoberto Ramírez Alarcón, profesor chileno, quien nos comparte sus reflexiones por la educación y que es el autor en marzo de 2017 de un artículo titulado: Desde el entorno personal y la realidad regional/global a la autorrealización: IBERCIENCIA, el hilo de Ariadna del que también destacamos un párrafo “Hacía falta una nueva orientación que integrara las culturas de la sociedad y aquella de los jóvenes, atenta a la diversidad, que favoreciera la ciudadanía y la inserción laboral, y que garantizara una oferta educativa de doce años para todos, en que los alumnos y sus familias asumieran como el valor más importante lograr los objetivos planteados (calidad). Desde el año 2000 (al 2015) se trabajaron los Objetivos del Desarrollo del Milenio y ahora los Objetivos del Desarrollo Sostenible (hasta el 2030). En este contexto social las "Metas Educativas 2021, la Educación que queremos para la generación de los bicentenarios" se asentaron en los ODM para proyectarse en la dinámica del futuro con los ODS: transformar nuestro mundo.”
Equipo IBERCIENCIA

Índice

Presentación
  1. La felicidad de dar. Azucena Hernández-Sánchez
  2. Contenedores. Materiales didácticos para la cultura científica. Mariano Martín Gordillo
  3. Ventana epistemológica a “5 años de fuerza transformadora de la educación”. Reina Cortellezzi
  4. IBERCIENCIA acompaña el cambio de paradigma: la enseñanza centrada en el alumno. Mag. Susana Alicia Bartolotta
  5. Un collar de perlas adorna el cuello de IBERCIENCIA. Severa Contreras Guerra
  6. IBERCIENCIA, el reto de construir desde los profesores cultura científica. Adriana Arbeláez Barrero
  7. Los contenedores de IBERCIENCIA. Carmen Curiel Solís
  8. Intervención académica para la mediación de la lectura a través de los materiales de la CECC-OEI en el medio rural con limitado acceso a los medios digitales. José Heber De León Monzón
  9. ¿Qué es la Comunidad de Educadores por la cultura científica IBERCIENCIA? Lucía Dina Galotti
  10. La educación para la cultura científica como eje de desarrollo mundial. Juan Carlos Gómez Barriga
  11. El encuentro entre la educación y la ciencia. Juan Carlos Gómez B.
  12. Cultura científica para la participación ciudadana. Ana Ma. Gurrola Togasi
  13. IAC - Lo investigo, lo aprendo y luego lo comunico. Liliana R. Habarta
  14. “Energía renovable para una educación renovable, un trabajo interdisciplinario”. Jonás Torres Montealbán
  15. Aproximación (parcial) al contenido de los contenedores. José Javier León
  16. La relación CTS vista a través de un seminario de IBERCIENCIA. Débora Mainegra Fernández
  17. La inteligencia emocional en el arte matemático. María Esther Mejía Lasso
  18. La era de los materiales didácticos-científicos. Miriam Miquilena
  19. Comunidad de Educadores para la Cultura Científica. Una oportunidad para publicar. Rafael Miranda Garrido
  20. Alfabetización científica y enseñanza de la Historia en la escuela básica. Gerardo Mora
  21. Los rellenos sanitarios: ¿Solución a las basuras? o bombas de tiempo. Julio César Páez García
  22. ¡Felicidad y sorpresa! Aquí el Satélite Planck 2. Fernando Paredes García
  23. La Comunidad de Educadores por la Cultura Científica: Una experiencia exitosa de enseñanza y aprendizaje con los docentes. Laura Pinto Araújo
  24. Profesores + Cultura Científica = IBERCIENCIA. María Isabel Pioletti
  25. Apliquemos herramientas de marketing para incrementar las vocaciones hacia la ciencia. Cecilia M. Rosales Marsano
  26. La Comunidad de Educadores para la Cultura Científica: ¿una colcha de retazos? Adriana Sarmiento Rodríguez
  27. Educación para el aprendizaje y desarrollo de competencias. José Javier Segura Ramírez
  28. Química General y cultura científica en el aula de clase. Raquel Villafrades Torres
  29. Los materiales de la Comunidad de Educadores por la Cultura Científica y su aprovechamiento en el aula de clases. Raquel Villafrades Torres
  30. Dinámica sociopolítica mundial: necesidades, conflictos bélicos... peores carencias. La Educación como instrumento para mejorar la calidad de vida.Dagoberto Ramírez Alarcón

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Cultura Ambiental desde la Telaraña de la Ciencia

Un pueblo unido al árbol de peinemico Apeiba tibourbou Aunl (Tiliáceas) 

7 de agosto de 2018


José Heber De León Monzón. 
Cd. Hidalgo, Suchiate, Chiapas, México. CBTa 60. IBERCIENCIA. Comunidad de Educadores por la Cultura Científica (CEEC).

La pérdida de la riqueza natural, principalmente plantas y animales, es un discurso tan común en distintos ámbitos, pero ¿qué hemos hecho desde nuestra trinchera para detener ese problema? Es por ello por lo que desde la Red Académica Telaraña de la Ciencia se gestiona la promoción de una cultura ambiental responsable contribuyendo a crear conciencia no sólo por cambios en los hábitos de consumo sino por el cuidado y restauración de nuestros ecosistemas no solo con especies con algún interés productivo.


México es reconocido a nivel mundial por su amplia diversidad biológica, ubicado entre los cinco países considerados como megadiversos, desafortunadamente la dinámica de las actividades humanas de nuestra sociedad han impactado tanto a la flora como la fauna. Los programas gubernamentales dirigidos a la protección del ambiente no siempre logran mitigar la presión que sufren los recursos naturales, en ocasiones desarticulados entre sí, tal es el caso de programas dedicados a la propagación de plantas que no concretan en dar seguimiento para constatar si éstas son ubicadas en sitios que aseguren su viabilidad hasta su edad adulta; pese a los esfuerzos de ser declaradas algunas zonas como área naturales protegidas con el afán de conservar la biodiversidad, en donde no siempre todas las especies son merecedoras de la misma atención.

Existen especies vegetales que no representan beneficios en las actividades humanas por lo que no son considerados en los programas de reforestación, quizás por desconocerse la importancia de su aporte a los ecosistemas o de sus usos y costumbres de ciertas localidades, restándole interés a esas especies nativas “no productivas” por aquellas exóticas con un supuesto mayor beneficio económico.

Entre esas especies nativas en el trópico húmedo se encuentra el árbol Apeiba tibourbou Aunl (Tiliáceas) comúnmente llamado “Peinemico” en la región, que durante años estuvo asociado a una comunidad que en el pasado se denominó con ese apelativo, pues de manera fortuita existió un árbol de esta especie siendo referencia a la parada o estación del autobús por lo que dicho árbol fue considerado como un icono de la población, pero que con el paso del tiempo al ya no existir ha venido quedando en el olvido al no tener el mismo significado para las generaciones actuales.

Es por ello que con ese antecedente, desde la Red Académica “Telaraña de la Ciencia” con un grupo de estudiantes del SAETA del CBTa No. 60 de esa localidad realizaron un diagnóstico a través de encuestas a informantes claves (personas con más de 50 años de residencia) y así recuperar el conocimiento local sobre esta y otras especies que pueden ser consideradas en la zona en riesgo de desaparición.

Durante el recorrido en la zona, los estudiantes fueron testigos de encontrar algunos sitios con árboles talados y rescatar la percepción sobre la conciencia ambiental para el cuidado de la naturaleza, les permitió con la investigación de campo constatar que es notable la falta de información local sobre las especies vegetales nativas, principalmente de aquellas que representan poca importancia para las actividades humanas y, que pese a que el árbol de Peinemico es parte de la historia de la comunidad no logró ser señalado por los encuestados como de interés para la comunidad. Los resultados y la experiencia fueron socializaron por los estudiantes en asamblea de colonos, logrando un cambio importante de destacar entre los ejidatarios para quienes no era prioritario la conservación de árboles nativos, ahora se manifiestan a favor de apoyar iniciativas de propagar especies nativas, en particular el árbol de peinemico; sumándose a este propósito diferentes actores de la comunidad, tal es el caso del exalumno Santiago Mazariegos Álvarez del CBTa No. 60, ahora Ingeniero Agrónomo por la Universidad Autonóma Antonio Narro, que con un grupo de ejidatarios plantaron un arbolito de Peinemico el pasado 12 de julio conmemorando el “Día del Árbol”.

“No existe mejor protección que la sombra de un árbol” ®seberon

Referencia:
De León-Monzón, J.H., D. Barrios-Bocel, M. García-Vázquez, R. Loera-Inclán y M. Orellana-Becerra. Un pueblo unido al árbol de Peinemico Apeiba tibourbou Aunl.
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