viernes, 25 de marzo de 2016

La interdisciplinaridad y la adopción de una higuera


Compartir en facebook
11 de marzo de 2016

María Elena Guntiñas Rodríguez. Santiago de Compostela. IBERCIENCIA. Comunidad de Educadores para la Cultura Científica.
Siempre defiendo que desde siempre el objetivo de todo profesor es el de que sus alumnos y alumnas alcancen el éxito para lo que recurrirá a todos sus conocimientos, recursos y estrategias que tenga a su alcance, de tal modo que su labor docente resulta ser interdisciplinar, lo cual no fue siempre reconocida.

En los primeros años de mi trabajo docente, esto fue en la década de los ochenta del siglo pasado, impartí clase de Ciencias de la Naturaleza en distintas especialidades de la enseñanza de Formación Profesional (FP) que en aquellos años estaba regulada por la Ley General de Educación de 1970, es decir, antes de las reformas realizadas de esta enseñanza en los años 1990 y posteriores. En aquellos años, la FP era la alternativa a la enseñanza del Bachillerato que tenían los estudiantes al terminar la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO), sobre todo, la de aquellos que, por distintas razones, deseaban incorporarse al mundo laboral. Esta FP comprendía tres niveles educativos, que otorgaban los correspondientes títulos, Primer Grado (FPI), Segundo Grado (FPII) y FP Específica, aunque en la práctica, solo se desarrollaron los dos primeros niveles. El título de FPI se obtenía tras aprobar los dos cursos del nivel, 1º y 2º de FPI, y el de FPII al terminar con éxito los tres cursos correspondientes, esto es, 1º, 2º y 3º de FPII. La intención de este tipo de enseñanza se reflejaba en el prólogo de la citada Ley de 1970: ...completar la educación general con una preparación profesional que capacite para la incorporación fecunda del individuo a la vida del trabajo, en base a ello las Ciencias de la Naturaleza se incluyeron enla educación generalde todas las familias, ramas y especialidades de Formación Profesional, es decir, constituía una de las materias comunes de los currícula de esta enseñanza. En consecuencia los estudiantes del Primer Grado tenían que cursar Ciencias en el segundo curso (2º FPI), con una carga horaria de dos horas a la semana, y los de Segundo Grado en primero o en tercero (1ºFPII o 3ºFPII), según la especialidad por la que habían optado, en ambos casos la carga horaria era de tres horas semanales.

Todo lo expuesto anteriormente tiene como objetivo de que lleguen a intuir cual era la predisposición del alumnado de las especialidades de Automoción, Electricidad, Mecánica, Electrónica, Administrativo, Cocina, Delineación y Peluquería y Estética, a las que impartí clases de ciencias, ante el hecho de que tenían que estudiar una asignatura que, según su opinión, no les serviría para nada. Recuerdo que los primeros días de clase me sentía cual gladiadora ante los leones cuando oía: ¡no pretenderá dar el programa!, ¡ni examinar, y mucho menos suspender!; ¡nos negamos a comprar el libro de texto!; ¿no pasará lista y pondrá faltas? ¡¡¡esta asignatura está aprobada porque sí!!!...La confrontación más extenuante se producía en los cursos de 3ºFPII, sobre todo en las ramas de mecánica y automoción, en ellos, casi siempre, solo había varones cuya edad era superior a 17 años. Resulta obvio decir que era el pensar de otros tiempos y que, además, mi aspecto de mujer joven y de poca estatura les inclinaba a creer que hablando de ese modo me harían claudicar en mis objetivos en relación a la materia que había que impartir y para con ellos. Como escribe Don Fernando Trujillo, miembro de esta comunidad, tenía proyectos invisibles y sin saberlo era y soy de la misma opinión que Don Mariano Martín Gordillo: Educar es mucho más que enseñar: es humanizar.

Me servía de consuelo saber que mi caso no era único si no muy frecuente entre mis compañeros de las materias comunes, salvo en los casos de las Matemáticas, en todas las especialidades, y de la Física, en algunas, que eran consideradas como muy importantes...suspensos en Matemáticas, bueno, es lógico, son difíciles, pero...en Ciencias es intolerable!!! Conversando con una amiga, profesora de Historia en otra comunidad autonómica, me enteré de que contrarrestaba el sentimiento de frustración generado por el desinterés de su alumnado con la lectura de las obras, críticas, satíricas y rebosantes de humor de Tom Sharpe (Thomas Ridley Sharpe), un antropólogo inglés, desconocido para mi hasta ese momento, y que, entre otros oficios, fue profesor de Historia Europea en el Cambridge Collage of Arts and Technology y Premio de Humor Negro en 1986. Me receté el mismo jarabe y leí alguno de sus libros comenzando por su famoso Wilt (1975), empaticé con su profesor Wilt, relacioné sus grupos Carne 1 y Carne 2 con Cocina 1 y Cocina 2...no cabe duda de que estas lecturas me hicieron pasar ratos muy agradables y me llevaron a la conclusión de que la problemática docente es universal y por tanto debía de seguir apostando por mis proyectos invisibles de los que haré un comentario breve.

Para aminorar el fuerte rechazo que manifestaban los estudiantes, la baja consideración en que tenían a la asignatura de Ciencias Naturales y el elevado fracaso en los exámenes, derivado no solo de su desinterés si no también de problemas de lectoescritura más o menos graves, de comprensión del lenguaje y de desorden, opté por distintas estrategias teniendo en cuenta la especialidad, el nivel y curso al que impartía clase, siendo algunas las siguientes:


  • Introducir en las clases lecturas de noticias publicadas en los periódicos y revistas, tanto locales como nacionales, relacionadas con el temario que se desarrollaba en clase. Con ello pretendía no solo lograr todo lo anterior, si no desarrollar el hábito de leer y buscar información y ahondaba más en ello al pedirles como trabajo complementario un dossier de noticias publicadas en los medios de comunicación de las que tenían que hacer un comentario y establecer su relación con el temario impartido, porque ...Educar es: Aprender a pensar (Marina Garcés).
  • Marcar un libro de lectura para cada evaluación del que había que presentar un trabajo con los apartados mínimos siguientes: Portada, Índice, Resumen, Opinión Personal, Valoración (a valorar se aprende valorando), Vocabulario y Fuentes de Información. Se valoraba también la presentación del trabajo. Esta acción generó fuertes repulsas por parte de los estudiantes y de algunos profesores porque los libros de lectura se correspondían con la asignatura de Lengua y Literatura no con la de Ciencias.Pese a todo la actividad se consolidó y hoy no se discute. Uno de los autores seleccionados fue Julio Verne (Jules Verne, 1828-1905) y de la prolífica obra de este doctor en Derecho, mencionaré y justificaré solamente las más leídas: Viaje al Centro de la Tierra, en ella se tratan temas de geología, mineralogía y paleontología, lo que era importante por su relación con el temario pero además me interesaba por su mensaje de combatir la ignorancia y estrechez de miras mediante el valor, la inteligencia y la bondad. Desconozco la huella que les dejó la lectura de esta aventura, entre otras cosas, por la coherencia del profesor Lidenbrock, de su sobrino Alex y del alquimista Arne Saknüssemm. La vuelta al mundo en ochenta días, por su espíritu de aventura, por ser un tratado de geografía, de ciencias sociales...Uno de los apartados del trabajo correspondiente era trazar en un mapamundi la ruta del viaje indicando las poblaciones y otros aspectos, por ello hubo llamadas a la dirección del centro argumentando que la profesora exigía un nivel universitario...Educar no es fácil. Por supuesto que se leyeron otros autores: C. Darwin, A. Camus, C Allegre, I. Asimov, Gerald Durrell...de los que, tal vez, en una futura ocasión pueda tener la oportunidad de comentarles su papel en mis clases de Ciencias.
  • Elaboración de relojes solares y maquetas del sistema solar, del litoral de Galicia..., todo un éxito, lo hicieron tan bien que dieron pié al montaje de exposiciones abiertas al público y a reseñas y entrevistas periodísticas. Sin mediar la elaboración de un proyecto común los profesores de prácticas se involucraron ayudando a los alumnos a resolver problemas de escalas, eléctricos...Un buen ejemplo de interdisciplinariedad, siempre presente, sin necesidad de papeles intermedios, cuando hay voluntad de educar no solo de enseñar. Con estos ejemplos quiero aportar pruebas sobre la existencia de colaboraciones entre profesores de distintas especialidades y viceversa para lograr un objetivo por lo que no se trata de un modelo actual de enseñanza, tal como manifiesta Florinda González Villafuerte, perteneciente a esta comunidad de educadores, en su artículo La interdisciplinariedad ¿Una moda en educación?

Podría seguir enumerando más acciones y actividades desarrolladas a lo largo de mi carrera docente para conseguir los objetivos anteriormente mencionados, pero corro el riesgo de no aportar nada nuevo y de aburrirles con la lectura, no soy Julio Verne, mas no puedo terminar este escrito sin contarles el hecho que ha dado pié al título del mismo. Un año al comenzar el curso decidí que el proyecto invisible sería ADOPTAR A UN ÁRBOL, porque tenía y tengo presente que no se valora lo que no se conoce y tenía la constancia de que, en general, la sociedad gallega no era consciente del fantástico y maravilloso medio natural que poseía, precisamente por verlo y disfrutarlo desde el nacimiento, y también, es justo decirlo, a que debido a las frecuentes y amargas emigraciones sufridas, las personas que quedaban al cuidado de la hacienda (mujeres, niños y viejos) trabajaban a destajo las tierras para poder sobrevivir y no tenían ni tiempo ni ánimo para apreciar esta maravilla natural si no todo lo contrario. Elegí un árbol por ser un ser vivo macroscópico, inmóvil y de amplia variedad y distribución en esta tierra ya que los alumnos tenían que elegir uno (adoptarlo), identificarlo, situarlo y a lo largo del curso hacer un diario en el que anotarían todos los cambios que sufría, los sucesos relacionados con el mismo...y al final deberían elaborar un trabajo que presentarían para su valoración, por lo tanto deberían elegir uno que tuviesen cercano o bien que pudiesen verlo todos los días. Llegó final de curso, la entrega de los trabajos y su posterior corrección; cogí uno de ellos, cuya presentación dejaba que desear, leí el nombre del alumno, no se destacaba por su rendimiento académico, y comencé a leerlo; al terminar su lectura me invadió una gran satisfacción porque el objetivo se había cumplido. De puño y letra escribió que había comentado en casa el trabajo que tenía que hacer para la asignatura de Ciencias. Entre su abuelo y él decidieron el árbol, que no fue otro mas que la Higuera que tenían debajo de casa. El aspecto inicial en el entorno de la Higuera era desastroso, lleno de inmundicia e impenetrable y él y su abuelo se pusieron manos a la obra: retiraron los restos de electrodomésticos, de ruedas...eliminaron las silvas y, liberada la higuera, continuaron con el entorno. Terminó su relato de la siguiente forma: Ahora, mi abuelo y yo vemos a la Higuera todos los días, está preciosa, nos sentimos orgullosos porque da gusto verla. Hubo otras historias, algunas simpáticas, pero esta a mi también me llenó de orgullo porque rebosaba humanidad.

Palabras clave:

La interdisciplinariedad ¿Una moda en educación?

La interdisciplinariedad. ¿Una moda en educación?


Compartir en facebook
26 de febrero de 2016

Florinda González Villafuerte
Tapachula, Chiapas; México. IBERCIENCIA. Comunidad de educadores para la cultura científica.
Los seres humanos a lo largo de la historia han tratado de comprender la naturaleza generando conocimientos para satisfacer sus necesidades, crear nuevas rutas que posibiliten el mejoramiento en la calidad de vida de los habitantes y para lograrlo la integración de los saberes ha estado presente, la interdisciplinariedad ha estado presente, hablar de ello en los espacios áulicos como si fuera una novedad o una moda no tiene sentido; es simplemente una necesidad.

Si recreamos la actividad docente a partir de mediados del siglo XX en donde se parte de un cambio fundamental en lo que respecta al conocimiento de las ciencias y el papel que el maestro dentro del aula y fuera de ella representaba para la sociedad, podríamos en la actualidad replantearnos si quisiéramos ser maestros con la mirada pedagógica de los últimos 30 años que atomizó el conocimiento y a partir de ahí se vino una fragmentación (por una mala interpretación de lo que es la especialización); recuerdo que los maestros de primaria en mi época (les estoy hablando de 1955 en adelante) tenían a su cargo el grupo que les habían asignado y se permitían dar desde lenguaje hasta deportes pasando por manualidades y comportamiento cívico, presentaban una facilidad para integrar cada una de las áreas con ejemplos cotidianos, nos hablaban de las estaciones del año haciendo hincapié en cada una de las manifestaciones de la materia sin utilizar un lenguaje muy rebuscado y siempre tratando de que se diera esa relación hombre-naturaleza.
Lo que comento líneas arriba lo hago con conocimiento de causa porque provengo de una familia de maestros: mi padre trabajó 54 años hasta que le llegó el momento de partir de esta vida y mi madre se jubiló hasta los 38 años de servicio en la docencia.
Nos enseñaban a sembrar plantitas, a zurcir la ropa, a observar los astros, a contemplar el movimiento del agua en los ríos, a buscar insectos, a criar conejos, pollitos, patos, nos enseñaban a construir una mini granja con la responsabilidad que ello conlleva. Al pasar a la secundaria el cambio tan drástico para los alumnos acostumbrados a estar con un solo maestro en toda la jornada escolar provocaba en algunos un cierto desconcierto por la multiplicidad de relaciones y órdenes diferentes que cada maestro con su disciplina representaba, sin embargo habían algunos profesores que compartían actividades para visualizar conceptos que cada uno de ellos retomaba en su asignatura correspondiente, aún recuerdo al maestro que nos impartía una asignatura llamada “modelado” y teníamos que hacer un órgano del cuerpo humano; primero lo hacíamos en plastilina y enseguida el vaciado en yeso y ese mismo órgano lo utilizaba el maestro de biología para hablar sobre las funciones del mismo y la importancia que éste representaba, así que el trabajo de cada uno de nosotros servía para todos.
Entonces la interdisciplinariedad, que se quiere manejar como un término nuevo acuñado por la dinámica globalizadora y por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), es aplicable a las reformas en educación que se están dando en todo el mundo como la solución que vendría a proporcionar la calidad educativa que tanto se pregona; pero en la realidad tiende únicamente a proveer de material humano capacitado para ser atraídos por las grandes empresas, aumentando más el poder económico que poseen, la mirada 100% capitalista ,sin preocuparse del sentido transformador que tiene el conocimiento para el propio ser humano y los grandes cambios que se podrían generar a partir de que los jóvenes se involucren en la resolución de problemas de su entorno con proyectos generados por ellos mismos, tratando de coadyuvar a mantener un equilibrio en este planeta que día con día nos muestra lo que el “hombre inteligente” en su evolución le hemos hecho.
 Es un hecho que la interdisciplinariedad no es un término nuevo, no es una moda, es simplemente una necesidad que tiene que ser rescatada del bote, cajón o escritorio en que fue arrumbada por todas esas modas pedagógicas que han dada al traste con la educación (cuando menos en mi país). La tendencia administrativa sexenal que poseemos en México en donde cada seis años se “inventa” un modo de enseñar por un nuevo Secretario de Educación (que desafortunadamente jamás ha estado involucrado en Educación, que no conoce la situación tan precaria que hay en las escuelas a lo largo del territorio nacional y que su única preocupación es mantenerse en el cargo público por los seis años) y esto se repite cada que hay cambio de poderes ¿Se imaginan lo que esto representa? El docente tiene que empezar otra vez a acomodarse en el nuevo modelo educativo, con las nuevas estrategias, con los nuevos requerimientos, no hay un seguimiento, no hay una preparación, no hay una guía o ruta pedagógica que le dé sentido al quehacer docente.
Debemos como maestros utilizar estrategias que permitan la interdisciplinariedad, organizar eventos en donde el alumno parta de una necesidad social para que en equipo presenten proyectos que permitan incidir en cubrir esa necesidad. La metodología didáctica implementada, así como el uso de la tecnología, entender el lenguaje científico-tecnológico, saber comunicarse utilizando las herramientas actuales, el manejo de la matemática así como el conocimiento del inglés garantizará en buena medida un cambio sustancial en nuestro sistema educativo; hay países que han realizado cambios en su modelo educativo enfocado a la interdisciplinariedad y que le apuestan en el logro de estudiantes con una visión más amplia en la resolución de problemas que afectan a su entorno, uno de ellos es Finlandia y el otro es Japón, estos dos países han logrado a partir de esta integración de conocimientos desde preescolar que los niños sean capaces de resolver pequeños problemas cotidianos poniendo en funcionamiento el cerebro demostrando con ello las competencias adquiridas.
Desafortunadamente nada escapa de lo político, observamos con tristeza como cada país se mueve sirviendo a intereses de los grandes empresarios, de las trasnacionales, luego entonces los maestros tenemos que hacer algo para evitar que nuestros jóvenes al no poder estar acordes con los avances de los países de primer mundo tengan que convertirse en ciudadanos de tercera.
En México ya se tienen algunas instituciones de educación básica, media y superior que trabajan a partir de una interdisciplinariedad con el Método de proyectos buscando la mejoría de los alumnos para abatir un poco la falta de recursos tal es el caso de Chapingo, las Normales, y algunas escuelas de educación básica que tienen proyectos agrícolas, de robótica, de construcción de prototipos, etc. en donde aplican los conocimientos adquiridos para resolver problemas desde la inmediatez por la estadía corta que tienen los jóvenes en las instituciones; sin embargo son pocas las instituciones y los docentes que lo hacen, se requiere entonces que se multiplique, que se tenga muy claro en qué consiste y cuál es la finalidad.
Desde el inicio de estas reflexiones indico que la interdisciplinariedad ni es una moda, ni es algo nuevo, en la década de los años 40 del siglo pasado William Heard Kilpatrick (1871-1965) desarrolló un método activo y creativo: método de proyectos centrada en una actividad práctica de los alumnos que podía ser: manual como una construcción, de descubrimiento como una excursión, de competencia como un juego, de comunicación como una narración, ensayo, cuento.
Los proyectos los clasificó en cuatro grupos:
  • De producción
  • De consumo
  • De resolución de algún problema
  • De perfeccionamiento de alguna técnica
Las características del proyecto didáctico son:
  • Un plan de trabajo manual
  • Una actividad motivada por medio de una intervención lógica
  • Un trabajo manual teniendo en cuenta la diversidad globalizada de enseñanza.
  • Un ambiente natural
La última palabra la tenemos nosotros, si como docentes consideramos el acto o la instrucción como solo una reafirmación de una preocupación cuantitativa de la eficiencia y la especialización estamos cayendo en un pragmatismo que nos aleja de la esencia del ser que tenemos y por el que nos debemos ocupar: nuestro alumno. Como educadores debemos de intervenir, tomar posición y mostrar un camino como decía Paulo Freire (1921-1997), él pregonaba que educar no es ser omiso y que buena parte de una intervención negativa del docente es precisamente el omitirse; el tomar una postura es fundamental ya que la escuela puede servir como práctica para la libertad o como práctica para la dominación. La pregunta que debemos hacernos es ¿Cuál es la postura que voy a adoptar? 
Palabras clave:

jueves, 26 de noviembre de 2015

Tianguis "El Huacalero" Un caso existoso en el marco de la ODS de la Naciones Unidad

El Tianguis de Productos Orgánicos y Naturales “El Huacalero”. Un caso exitoso en el marco de los ODS de las Naciones Unidas


Compartir en facebook
25 de noviembre de 2015
José Heber De León Monzón. Ciudad Hidalgo, Chiapas, México CBTa 60. IBERCIENCIA. Comunidad de Educadores por la Cultura Científica.

En octubre de 2015 se celebró el 8º aniversario de una iniciativa de gran impacto para la vida de productoras rurales que habitan en las “faldas” del Volcán Tacaná en el estado de Chiapas, México. Sin duda un hecho exitoso que desde la academia ha dignificado al medio rural en los ámbitos de salud, nutrición, seguridad alimentaria, social, cultural, crecimiento, empleo, disminución de desigualdad, gobernanza, diversificación de la producción promoviendo el desarrollo sustentable, que merece ser reconocido como un ejemplo a favor de los Objetivos del Desarrollo Sustentable de las Naciones Unidas.

En el año 2008 dio inicio las actividades del Tianguis de Productos Orgánicos y Naturales “El Huacalero”, a iniciativa del Dr. William Gamboa Moya, con la finalidad de dignificar el trabajo de la gente de las comunidades rurales, su amor por la tierra y la naturaleza, apoyado en la ciencia, motivo a académicos del Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), CBTa 60 y Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) a emprender acciones para crear un espacio en el cual esos pequeños productores del Volcán Tacaná y sus alrededores, dando origen a este tianguis.

“El Huacalero” toma su nombre de una planta denominada huacal o morro Crescentia cujete que es un símbolo de los habitantes de Tapachula, Chiapas, ciudad donde se instala los días miércoles, sábado y domingo este tianguis. “Dale salud a tu vida” es lema con el que las productoras de “El Huacalero” comparten del productor al consumidor, alimentos frescos (verduras, frutas, hojas verdes de gran valor nutritivo) o preparados artesanalmente (pozol, chocolate, cacao, productos de soya), así como plantas ornamentales, bajo la filosofía de la producción orgánica, libres del uso de agroquímicos.

Las productoras del tianguis provienen de diversas comunidades rurales que para llegar a ofertar su productos en punto de las 7 de la mañana, tiene que “bajar” del Volcán Tacaná http://www.jornada.unam.mx/2013/03/16/cam-tacana.html, para ello inician su recorrido en algunos casos desde la 3:00 horas y para preparar los alimentos a las 1:00 horas, en plena madrugada; pese a ello esta iniciativa ha sido acogida con gran aceptación pues de la voz de ellas mismas señalan que el tianguis se ha convertido para ellos en una oportunidad permanente de ingreso a la economía familiar. Al tianguis acuden con frecuencia personas de la sociedad civil, organizaciones, académicos, profesionistas tanto locales como nacionales e internacionales.

Este espacio de interacción de mucho acercamiento entre el medio rural y la sociedad urbana, es ya reconocido a nivel local, regional, nacional e internacional, pues esta adherido a la Red Mexicana de Tianguis y Productos Orgánicos, que reune a varios grupos de productores orgánicos en México, ha sido también espacio de estudios académicos y científicos, en la formación de recursos humanos a nivel técnico, licenciatura y posgrado, siempre en el marco de la sustentabilidad y el rescate del conocimiento local y cultural.
En un afán de reconocer y fortalecer la producción orgánica y la labor de las productoras, que es un asunto de equidad de género pues representan la mayor fuerza productiva del tianguis, la academia, en particular ECOSUR ha brindado capacitación técnica a todos sus miembros en aspectos de los principios de la agricultura orgánica, producción de hortalizas en camas biointensivas, elaboración y aplicación de abonos orgánicos, biocontrol de plagas y enfermedades, diversificación de la producción, cría de animales, creación de empresa social, certificación participativa, nutrición, salud, inocuidad alimentaria, entre otros a través de participación en talleres de escuela de campo, diplomados, cursos y participación en ferias regionales y nacionales de tianguis y mercados orgánicos. Al interior del tianguis se encuentran comités que regulan la participación de las productoras, la calidad de los productos que se ofertan, siendo siempre acompañados por un grupo impulsor integrado por académicos y un comité de certificación participativa, en donde también tienen participación los consumidores.

Todos los aspectos señalados, sin duda alguna es una iniciativa local que como otras de su género puede ser replicada en varias localidades de Iberoamérica, que incorpora a varios actores de la sociedad, principalmente productores rurales en un binomio muy estrecho con educadores ambientales, y que se fortalece en el marco de los Objetivos del Desarrollo Sustentable de las Naciones Unidas.

Un especial reconocimiento al grupo impulsor, en sus inicios el Dr. William Gamboa Moya (qepd), agroecólogo costarricense y de manera permanente el impulso que le han dado el M.C. Raúl Cuevas González, M.C Rosa Elba Hernández Cruz, Ing. Manuel Figueroa Yee, M.C. Carlos Villatoro y el autor del presente artículo. Un profundo reconocimiento a investigadores, profesores, tesistas y estudiantes, ONG’s que han contribuido a fortalecer la vida organizacional de “El Huacalero”. Indudablemente el mayor reconocimiento a las productoras que para producir lo que ofertan recorren de la comunidad a sus parcelas hasta dos horas, caminando entre las veredas de la montaña.

domingo, 13 de septiembre de 2015

¡Reutilízame… Todos ganamos!


Compartir en facebook

13 de septiembre de 2015
José Heber De León Monzón. Ciudad Hidalgo, Chiapas, México CBTa 60. IBERCIENCIA. Comunidad de Educadores por la Cultura Científica.

Desde el aula es común que los docentes incluyan actividades que promuevan la conciencia ambiental tal como una investigación documental o de campo, elaboración de carteles, proyectos entre otras formas de aprendizaje, al igual que esta propuesta de reutilizar hojas de papel en las actividades escolares, logrando reducir durante el periodo escolar un 62% el uso de hojas nuevas; con ello se apoya la economía familiar y se despierta el interés de la vocación científica.

A partir de junio de 2009 la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) con apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) viene realizando una interesante acción de formación con profesores de toda Iberoamérica, reuniendo a cerca de 3000 profesores, quienes se mantienen en constante interacción a través de foros, chat y correos electrónicos; coordinados por el equipo académico de IBERCIENCIA creando una Comunidad de Educadores por la Cultura Científica, cuyo propósito es fortalecer la enseñanza de las ciencias y la matemática, así como fomentar las vocaciones hacia la ciencia y la tecnología en los jóvenes iberoamericanos de acuerdo al Programa Metas Educativas 2021. En ese marco, alrededor de 40 docentes de la comunidad participaron con sus alumnos en el Proyecto Iberoamericano de Intercambio entre Centros Educativos en 2011, investigando sobre el tratamiento y manejo de los residuos, abordando temas ambientales directamente vinculados con lo cotidiano, concientizando y capacitando a los estudiantes en la búsqueda de soluciones y recursos en su entorno social, político, económico y cultural1.

Derivado de ese proyecto en el CBTa 60 de Ciudad Hidalgo, Chiapas se lleva a cabo la gestión de los residuos sólidos aprovechables (botellas de plático, pape y residuos orgánicos, consolidando un Proyecto de Educación Ambiental; entre las actividades que se siguen es promover el reúso de hojas de papel en las actividades escolares, habiéndose llevado a cabo con los estudiantes un diagnóstico sobre la cantidad de hojas de papel (nuevas y “reusadas”) utilizadas en las tareas escolares de tres grupos de la asignatura de Química 1 (Q1) y tres grupos de la asignatura de Ciencia, Tecnología, Sociedad y Valores 1 (CTSyV1), para ello se contó con la colaboración entusiasta y comprometida de los jóvenes estudiantes, bajo el slogan “Jóvenes en acción por la Educación Ambiental”, con quienes se promovió el acopio de hojas de papel que ya habían sido utilizadas por un lado o cara y que estuvieran en buenas condiciones para ser reutilizadas; para ello los alumnos acudieron a oficinas, centros de fotocopiado, papelerías y aún en su propio hogar, pues con esas hojas estarían realizando todas sus actividades escolares, (tareas, material para la exposición de temas, periódicos murales, carteles, collage, etc.) durante todo el semestre en las asignaturas señaladas. Al final del semestre, en la lista de cotejo del portafolio de evidencias, se solicitó a los estudiantes que reportaran el número de hojas nuevas y “reusadas” que utilizaron para sus actividades escolares y, con el apoyo de alumnos participantes en el proyecto se verificó y concentró la información.

Como resultado, en esta iniciativa participaron alrededor de 20 alumnos/grupo, registrando que en promedio se utilizaron 198 hojas/grupo en las actividades escolares, de las cuales 123.2 hojas/grupo fueron hojas de reúso, lo que representa que los estudiantes emplearon un 62% de hojas ““reusadas”” en sus tareas escolares. El peso del papel es 75 g/m2, por lo que se estima que una hoja tamaño carta (21.6 por 27.9 cm) pesa alrededor de 4.52 gr, por tanto, las hojas “reusadas” en los seis grupos tienen un peso de 3,335.8 gr. Si la propuesta se adoptará para las cinco asignaturas/semestre y los 21 grupos, se estarían reutilizando 11,675.2 hojas (52.8 Kg de papel/escuela). Según datos del Instituto Nacional de Ecología y empresas recicladoras2,3, señalan que por cada tonelada de papel y cartón que se recicla, se dejan de cortar entre 15 y 17 árboles medianos, una fábrica de papel consume más agua que seis millones de mexicanos; y que en este proceso se ahorra 60% de agua y el 20% de energía, además que se reduce la contaminación que produce esa industria en un 50%; lo que significaría que al implementar la estrategia con toda la comunidad escolar se estarían evitando aproximadamente la tala de dos a tres árboles por ciclo escolar anual en cada plantel educativo, y si esto se extiende a todos los centros educativos que hay en México (más de 225 mil planteles), se contribuiría significativamente en la conservación de nuestros bosques.

Por tanto, la estrategia de reutilizar hojas de papel en las tareas escolares de los estudiantes es sin duda una propuesta que promueve la conciencia ambiental con la participación activa de los jóvenes quienes se convierten en nuestros embajadores que trasciende a otros sectores de la sociedad y que la investigación científica a través acciones como esta promueve y despierta la vocación científica.
Agradecimiento a todos los estudiantes que apoyaron el proyecto, en especial Ana Karen Méndez López y Rosario Reyes Lara que fungieron como monitores, así como a Heber Raziel De León Domínguez en la recopilación y análisis de la información.
.
REFERENCIAS.
  1. http://www.oei.es/cienciayuniversidad/spip.php?article2019
  2. http://revistadelconsumidor.gob.mx/?p=16253
  3. http://www2.ine.gob.mx/publicaciones/libros/22/introd.html

martes, 28 de julio de 2015

“Sustentabilidad… De la escuela al hogar” El ABP un buen despertar de la vocación científica


Compartir en facebook
26 de julio de 2015

José Heber De León Monzón. Ciudad Hidalgo, Chiapas, México CBTa 60. 
IBERCIENCIA. Comunidad de Educadores por la Cultura Científica.
Una manera de vincular las actividades académicas de la escuela con la cotidianidad del hogar es a través de la metodología del aprendizaje basado en proyecto (ABP). Los estudiantes identifican aquellas plantas locales con usos aromáticos o medicinales, aprenden a producirlas, las deshidratan, envasan, etiquetan y comercializan ¡Ha nacido una microempresa sustentable!


Plantas aromáticas y medicinales… actividad de traspatio con fines de microempresa

En esta estrategia didáctica participan tres docentes del área de ciencias experimentales que integran la Red Académica “La Telaraña de la Ciencia” y estudiantes de los Módulos Profesionales I y II de la carrera de Técnicos Agropecuarios y las asignaturas de Biológica, Ecología. Química y Física del bachillerato tecnológico. Asimismo participan como colaboradores del proyecto los miembros de los núcleos familiares de los estudiantes participantes al permitir que las actividades a través de las cuales aprenden en la escuela luego se desarrollan en el hogar, logrando con ello que los estudiantes que se convierten en los capacitadores de los miembros de su propia familia.
Los estudiantes a través de una investigación de campo identifican especies de plantas locales que tienen algún uso aromático o medicinal, recolectan material vegetativo para su propagación y siembra que se realiza en camas biointensivas de doble excavación (lechos enriquecidos con abono orgánico). Durante el proyecto se realizan las labores culturales de producción (riego, abonamiento, deshierbe, control de enemigos naturales) para que finalmente a través de una poda, se cosecha el follaje que se llevarán al proceso de deshidratación, utilizando un deshidratador solar (construido por los propios estudiantes).
Un factor importante del proyecto es que los estudiantes buscan una producción orgánica apoyada en los principios de inocuidad alimentaria, por ello, las hojas que se cosechan reciben un tratamiento de lavado con detergente biodegradable, desinfectante de plata coloidal y agua potable. Después del lavado se colocan en los bastidores del deshidratador (de malla plástica de un milímetro). La deshidratación de plantas aromáticas comestibles o medicinales, como una estrategia de preservación, permite garantizar su disponibilidad en toda época del año, convirtiéndose el proyecto en una microempresa que ofrece al estudiante y su familia una fuente de ingreso económico.
Desde la investigación de campo, los estudiantes a través de la comunidad de indagación caracterizan las plantas (nombre común, nombre científico, características botánicas y sus principales usos), con esta información se elaboran las etiquetas que orienta al consumidor.
De manera paralela los estudiantes promueven en sus hogares el establecimiento y operación del proyecto, siendo el principal propósito involucrar a todos los miembros de su familia. Los resultados han sido satisfactorios, teniendo excelentes comentarios de los padres de los estudiantes.
Como cierre del proyecto, los estudiantes preparan material de exposición (carteles, presentaciones electrónicas u otros) y lo socializan en plenaria entre sus compañeros, en eventos académicos del plantel, en los grupos de Facebook y en reuniones de padres de familia.

Finalmente, con esta estrategia los estudiantes adquieren aprendizajes y desarrollan con bases científicas y tecnológicas, reconociendo la importancia de un trabajo sistemático; con ello se promueve la autogestión del aprendizaje y el desarrollo de competencias para la vida.

jueves, 4 de junio de 2015

Habitantes Verdes en el Planeta Tierra: Una lucha por el Territorio

Habitantes Verdes en el Planeta Tierra: Una lucha por el Territorio



José Heber De León Monzón. Ciudad Hidalgo, Chiapas, México CBTa 60. IBERCIENCIA. Comunidad de Educadores por la Cultura Científica.

Los desafíos ambientales que enfrentamos en una época de emergencia planetaria demanda acciones de conservación y restauración de los ecosistemas. Desde los centros educativos debe gestionarse propuestas que coadyuven al aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, el profesorado ha de diseñar estrategias didácticas centradas en el aprendizaje en escenarios reales para el desarrollo de las competencias de los estudiantes.

Estrategia Didáctica Centrada en el Aprendizaje a partir de problemas

Los embates catastróficos de los fenómenos naturales que se presentan en distintas regiones de nuestro planeta tierra, producto de los efectos del calentamiento global, el crecimiento demográfico, la migración humana y los problemas de contaminación han impactado fuertemente sobre la diversidad biológica; lo que ha encendido los focos rojos de una emergencia planetaria. Es por ello que todos debemos participar en acciones para frenar este acelerado impacto a la naturaleza.

Ante esta problemática, desde los centros educativos debemos crear conciencia ambiental, pero no con acciones que solo se convierten en paliativos temporales que no logran contribuir con soluciones que transciendan más allá de las aulas. Es fundamental que el estudiante se apropie de la situación y que contribuya desde el diseño, gestión y operación de proyectos de planteen soluciones viables, apoyados en técnicas o métodos con principios científicos y tecnológicos.

En ese sentido, comenzando desde la formación de una cultura para el cuidado del ambiente, en el CBTa 60, se ha promovido una serie de actividades que sitúa al estudiante en un escenario real para el desarrollo de competencias que le permitan a través del trabajo organizativo y colaborativo, autodeterminarse por sí mismo, analizando de manera crítica y propositiva una problemática ambiental que está modificando los patrones de conducta de los seres vivos, incluyendo la del hombre mismo, que sea capaz de intercomunicarse con los demás, sustentar una postura que le permita argumentar y proponer ideas viables y coherentes con la realidad, y finalmente colabore con organizaciones o grupos de personas que compartan intereses comunes en esta temática, siempre bajo la filosofía y principios del aprovechamiento sustentable de los recursos naturales.
Entre las actividades que se realizan en el centro educativo, durante varios años se ha venido realizando una práctica de campo de visita guiada, cuyo propósito es realizar un diagnóstico agroecológico, principalmente de la diversidad y abundancia vegetal, así como de aspectos socioculturales, económicos, servicios entre otros, para que a través de la metodología de aprendizaje basados enproblemas (ABP), los estudiantes propongan alternativas de solución.

La estrategia didáctica consta de tres etapas: a) recolección de datos a través de guías de observación y encuestas semiestructuradas, b) análisis y dilucidación de los resultados y c) elaboración de una propuesta como alternativa de solución.

Esta práctica de campo se lleva a cabo a través de un recorrido de 60 Km que se realiza por carretera en autobús, que va desde la playa al nivel del mar, pasando por el plantel (33 msnm), hasta el Ejido Talquián, Municipio de Unión Juárez, Chiapas (1800 msm) enclavado en la Reserva de la Biosfera del Volcán Tacaná. Finalmenteal llegar al sitio se realiza una caminata de dos Km en ascenso sobre la montaña, llegando al límite fronterizo con Guatemala.

La actividad inicia recabando previamente información documental para conformar el marco teórico referencial. Durante el recorrido se va haciendo anotaciones y tomando fotografías que serán de utilidad para el diagnóstico. En el ejido Talquián se realizan muestreos de la densidad vegetal (número de especies e individuos por superficie de área y en transectos lineales) y se aplican encuestas y guías de observación. Con la información recabada los estudiantes realizan el diagnóstico agroecológico, procurando identificar los factores del desequilibrio entre el ambiente y los seres vivos a causa del impacto de los fenómenos naturales y las actividades humanas sobre la biodiversidad y abundancia vegetal.

Finalmente, los estudiantes elaboran propuestas sustentables para la conservación y/o restauración vegetal, procurando el rescate de especies nativas a través de la colecta, propagación y reforestación, que han sido proyectos interinstitucionales desarrollados entre la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), Ayuntamientos Municipales y CBTa 60, que con la participación activa de los estudiantes ha permitido coadyuvar al cuidado de los recursos naturales de la región, principalmente el agua y vegetación de las cuencas hidrográficas de los ríos Cahoacán y Suchiate.

Aunque estas últimas han sido acciones diseñados por los profesionales de éstas instituciones, que los estudiantes realicen esta actividad los acerca al conocimiento científico y tecnológico en un escenario real promoviendo en ellos el desarrollo de competencias para una conciencia ambiental y sustentable.

Entre la información que se ha acercado a los estudiantes están los materiales didácticos de los contenedores de IBERCIENCIA de la OEI, boletines de la Década de la Educación por la Sostenibilidad ahora Programa de Acción Global, así como artículos de divulgación científica de otros medios como los de la revista ¿cómo ves? de la UNAM.

Es indudable que la experiencia vivida ha dejado huella en los estudiantes a través de varias generaciones, pero quizás a quién más satisfacción y aprendizaje ha dejado es al autor del presente documento, habiendo tenido la oportunidad de involucrar a otros docentes del mismo centro educativo y haber podido interaccionar con académicos e investigadores de otras instituciones; y todo gracias al contacto y convivencia directa con esos habitantes verdes que habitan nuestro planeta tierra.

Publicado en http://www.oei.es/divulgacioncientifica/?Habitantes-Verdes-en-el-Planeta

https://formacionib.org/noticias/?Habitantes-Verdes-en-el-Planeta-Tierra-Una-lucha-por-el-Territorio